La principal diferencia es que orar suele ser un diálogo activo o súplica dirigida a una divinidad, mientras que la meditación es una reflexión silenciosa, entrenamiento mental o contemplación interior para calmar la mente y aumentar la conciencia. Se suele decir que al orar tú hablas con Dios, y al meditar, escuchas. Hablar con Jesús +2

Orar (Rezar)

Meditar

Complementariedad
Aunque distintas, ambas prácticas se complementan: la meditación puede llevar a una oración más profunda, y la oración puede incluir momentos de meditación contemplativa. Ambas buscan la conexión interior y la elevación espiritual